Por Natalia Sierra*

Mientras observaba la toma de posesión del nuevo gobierno estadounidense, recordé las tesis desarrolladas por Theodoro Adorno y Marx Horkheimer en su Dialéctica de la Ilustración. Un espectáculo al mejor estilo de la industria cultural hollywoodense tuvo lugar el día de la toma de funciones de Joe Biden y Kamala Harris. Más que un acto político de cambio de mando gubernamental parecía un show artístico, al estilo de los premios Oscar. La presencia nada inocente de Lady Gaga, Jennifer López y Garth Brooks, estrellas de la cultura de masas del pop gringo, del pop latino y del country pop, fue fundamental para convertir un acto político en un show mediático, con el cual creo se esperaba afirmar la democracia del espectáculo, la democracia de las masas mediatizadas, y con ello intentar suturar la fractura de la sociedad norteamericana. 

Por Natalia Sierra* 

Ni las mejores teorías feministas, ni los discursos políticos feministas, ni mi propia experiencia como mujer me revelaron con tanta claridad la lógica de la dominación masculina, como la obra de danza Enter Achilles del grupo DV8. El arte tiene el don de mostrar desde la belleza las peores pulsiones humanas que definen todo sistema de dominación, y tocar más que nuestra consciencia nuestro cuerpo sintiente. 

Por Natalia Sierra*

El 6 de enero de 2021, el planeta observó el asalto al Capitolio, sede del Congreso, por grupos de estadounidenses partidarios del repúblicao Donald Trump que rechazan el triunfo electoral del demócrata, Joe Biden. Escenas que en los estados fallidos y las democracias restringidas de los países periféricos son habituales, dibujaron la imagen de la democracia imperial como presagio de los tiempos que vienen.