Una reflexión sobre las manifestaciones indígenas en respuesta a las recientes medidas económicas en el Ecuador

Desde que se iniciaron las protestas, el tres de octubre de 2019, cuando el  presidente ecuatoriano Lenín Moreno anunció medidas económicas, el llamado “paquetazo”, nos enfrentó a un momento histórico de una realidad cruel y violenta que no han logrado superar los países latinoamericanos desde la independencia.

12 de Octubre, Día de la resistencia

10 de octubre de 2019 el Ecuador amanece cubierto de rabia, dolor y rebeldía tras el asesinato de Inocencio Tucumbí, cuya muerte se suma a la de Humberto Otto, José Chaluisa y Raúl Chilpe, hermanos luchadores que protestaban contra el sistema neoliberal y colonial de Lenin Moreno y el Fondo Monetario Internacional.

Al país lo han saqueado  a lo largo y ancho de su historia y geografía, casi siempre lo han hecho los políticos y sus castas económicas, digo casi siempre porque en redistribución o compensación histórica el pueblo ecuatoriano, fundamentalmente el pueblo de Guayaquil siempre asoció; revuelta,  revolución,  relajo y saqueo contra la propiedad privada como acción contra el poder.

Inicio este artículo después de ser parte de varias movilizaciones en el mes de noviembre del 2018: la primera organizada por el movimiento indígena ecuatoriano que atravesó todo el país pidiendo al gobierno de Lenín Moreno se respete el mandato ciudadano y se prohíba las actividades mineras en las áreas previamente definidas. La segunda cuando los estudiantes se levantaron en contra del anuncio del Gobierno: reducir el presupuesto para la Educación Superior en el 2019.