En los días posteriores a la histórica victoria popular que consiguió la derogatoria del Decreto ejecutivo 883, adoptado por el gobierno de Moreno en atención a la última receta del Fondo Monetario Internacional (FMI), se desata en el país una amarga y peligrosa campaña que la podemos denominar: “Fascismo Neoliberal Mediático”,  representado por los medios masivos: prensa, radio y televisión privados y públicos, por los que se expresa.

Movilización indígena, paro nacional y levantamiento popular victorioso

Una nube de zánganos…

Zánganos”, dijo el presidente Lenin Moreno al referirse a quienes protestaban contra el paquetazo del “gobierno de todos”, que castigaba a la inmensa mayoría para defender los intereses del 1% más rico de la población:  las cincuenta familias dueñas del país, que los 365 días del año deciden los precios de los huevos, de la leche y el pan, de la sal y del azúcar, de los salarios y el transporte público, de las tasas de interés bancaria y de las aspirinas… De todo.

Al igual que en la historia antigua heleno, judeo, cristiana en que la moral y la ética europea fuera edificada bajo preceptos religiosos con los cuales se crearon normas de convivencia patriarcales de dominación, el cinismo posmoderno parece echar raíces para regir el Siglo XXI, incidiendo amargamente en la reproducción simbólica de la sociedad actual.

La paz y la tranquilidad llegaron de nuevo al Ecuador, luego de que el presidente de la República Lenin Moreno decidiera mantener un diálogo directo y público con la dirigencia del movimiento indígena cuyas bases, por más de una semana, permanecieron movilizadas en distintas ciudades del país –principalmente en Quito- por la derogatoria del Decreto Ejecutivo 883 que imponía la eliminación de los subsidios a la gasolina y el diésel.

Una reflexión sobre las manifestaciones indígenas en respuesta a las recientes medidas económicas en el Ecuador

Desde que se iniciaron las protestas, el tres de octubre de 2019, cuando el  presidente ecuatoriano Lenín Moreno anunció medidas económicas, el llamado “paquetazo”, nos enfrentó a un momento histórico de una realidad cruel y violenta que no han logrado superar los países latinoamericanos desde la independencia.