Por Patricio Carpio Benalcázar*

En línea con la lógica que imponen los grandes medios de comunicación, fundamentalmente televisivos, el debate y los análisis sobre los procesos electorales, se reducen a mirar las estrategias comunicacionales que aplican las diversas candidaturas, los mensajes puntuales que emiten y las características personales de quienes se postulan a la presidencia, luego al balance cuantitativo de los votos y los espacios geográficos que ocupan, a más de proyectar el auspicioso futuro de los inmediatos perdedores y las sorpresas de cajón.

Por Andrés Kogan Valderrama*/Desde Chile

A propósito de la primera vuelta electoral en Ecuador, en donde el candidato correísta,  Andrés Arauz (UNES), saca un poco más del 32 % de los votos, mientras que los otros dos candidatos que le siguen, Yaku Pérez (Pachakutik), y Guillermo Lasso (CREO), se encuentran en un empate técnico, –hasta que no se proclamen los resultados electorales definitivos– se ha abierto una discusión política muy interesante.

Por Juan Carlos Coéllar y Remedios Sánchez

El triunfo de la tendencia progresista y de izquierda 

Los resultados electorales del pasado domingo 7 de febrero podrían leerse como un rechazo a los efectos de las políticas neoliberales impuestas en estos cuatro años de gobierno y como un desplazamiento del electorado hacia posiciones progresistas y de izquierdas: la de la corriente del progresismo que expresa Andrés Arauz (UNES), la del ecologismo contrario al extractivismo minero y petrolero de Yaku Pérez (Pachakutik), y la del candidato Xavier Hervas (Izquierda Democrática) que supo posicionar un discurso e imagen más atractiva para sectores jóvenes y alejada (aparentemente) de la polarización en contra y a favor del correismo.

Por Diego Martínez Godoy*

En el contexto de vulnerabilidad socioeconómica que trajo el covid-19, el centro del discurso de los candidatos a la Presidencia de la República gira en torno a los planes de “reactivación económica del Ecuador”. Una de las vías señalada por la mayoría de los aspirantes consiste en la imperativa dinamización agrícola y pecuaria del país. 

Pese a los clivajes políticos e ideológicos de los postulantes, todos resaltaron que: “el Ecuador es una gran potencia agrícola de la cual se debe sacar provecho”. Las diferencias, sin duda, radican en “el cómo”, en ese sentido, hemos visto desfilar una cantidad de promesas, propuestas románticas y soluciones mágicas. 

¿Hay verdaderas propuestas, en materia de Desarrollo Rural por parte de los candidatos que aspiran al sillón de Carondelet? ¿Están conscientes que el Desarrollo Rural no solo implica abordar la dimensión productiva o productivista? ¿Qué mencionan los planes de trabajo al respecto? 

Por Johannes M. Waldmüller*

En general, es notable la poca cobertura en Ecuador, y especialmente antes de las elecciones, de los principales medios de comunicación sobre sus vecinos inmediatos. Colombia, por ejemplo, ha sido aniquilada en una de las guerras más sangrientas en la historia de la humanidad durante más de 65 años, como es bien sabido. Lo que es menos conocido es que esta guerra, que se ha reavivado desde la rescisión unilateral del acuerdo de protección por parte del gobierno de Ivan Duque en agosto de 2018, está claramente relacionada con el modelo de desarrollo que los terratenientes conservadores, las élites empresariales y los políticos mafiosos están impulsando bajo la consigna de, supuestamente, no tener alternativa.

Por Milagros Aguirre* /Informe del CEP**

Ni la pandemia ni la crisis económica han sido obstáculo para quienes quieren gobernar este pequeño país del sur de América durante los próximos cuatro años. Las aspiraciones presidenciales son un disparate: 12 candidaturas admitidas y tres en trámite hasta la fecha de este informe. La campaña para las elecciones de febrero de 2021 será en condiciones peculiares: sin tarima ni multitudes o grandes concentraciones por la emergencia sanitaria y en un escenario de descontento social, corrupción y hastío, caldo de cultivo para la demagogia y el populismo. Todo indica que las redes sociales serán el caballo de la batalla en estas elecciones y que los candidatos echarán mano de ejércitos de trolls, las noticias falsas, cadenas de desprestigio y descalificación, memes y cadenas de mensajes por whatsapp. Se prevé mucha campaña sucia y menos debate de ideas y propuestas para sacar adelante al país.

Por Jaime Chuchuca Serrano*

El proceso electoral ecuatoriano 2021 está influenciado por la correlación de fuerzas del Levantamiento de Octubre. Hay tres binomios que expresan el proceso histórico del Estallido y la decadencia del moreno-correísmo, de los cuales saldrá probablemente el futuro presidente y vicepresidente/a: Guillermo Lasso-Alfredo Borrero, Andrés Aráuz-Carlos Rabascall o Yaku Pérez-Virna Cedeño.

Por Julio César Amendaño*

Se acerca la nueva campaña electoral y, al mismo tiempo, es el momento de evaluar lo ejecutado por el inquilino de Carondelet, Lenín Moreno. En un cruce de información entre el plan de campaña presentado por el banquero Guillermo Lasso (2017) y lo ejecutado por régimen actual, queda en evidencia que Moreno cumplió las ofertas de Lasso. Aquí 10 ejemplos:

Por Hugo, el búho

Ya todos saben que CEDATOS no es una encuestadora sino una agencia de publicidad que le regala numeritos al mejor postor. Ya todos saben que el Polibio es un hombre clave si alguien quiere que las cifras estadísticas se multipliquen por arte de magia. Ya todos saben que el margen de error de CEDATOS varía del 5 al 25 %. Sí, la metodología del Polibio es revolucionaria: transformar las matemáticas en alquimia y las encuestas en cuentas por cobrar.