Por Alberto Acosta

Tomado de www.albasud.org

La sorpresiva pandemia del coronavirus revela cuán frágiles son nuestras sociedades. En este complejo momento, ante el derrumbe del viejo mundo hay voces que reclaman un golpe de timón. Se reclama por senderos de postdesarrollo, postextractivismo, decrecimiento, convivialidad. 

Luego de  la caída del muro de Berlín, la aspiración de feligreses en fuga fue desarrollar planteamientos pluriclasistas, pluralistas y democráticos, cual  motores de búsqueda para  ganar representatividad en  el sistema: la “racionalidad democrática” sustituyó la visión   insurreccional y  el  gradualismo evolucionista abandonó toda perspectiva revolucionaria.