Por Jaime Chuchuca Serrano

La historia de los sabios, amautas y shamanes indígenas, ha sido relegada de la historia oficial, antes de la llegada de los españoles ya conocían la rica utilidad medicinal de cientos de plantas. En 1574, Nicolás Monardes se admiró como los indígenas trataban las fiebres intermitentes con una planta llamada quina-quina (Piedrahíta, 2008). A inicios del siglo XVII una cresta de paludismo aplacó Europa y fue transportada a América. En muchos lugares de Los Andes, a 1800 y 2500 metros de altura, los sabios indígenas empezaron a tratar la malaria con la corteza del árbol quina-quina; la corteza del árbol se bautizó más tarde como cascarilla.

Por Tomás Rodríguez León

La pandemia golpea y más estupor causa la conducta humana que transita sin piedad ante el dolor, se confabulan prácticas inmorales y quehaceres políticos, cual  otra peste mayor. Los hilos de la solidaridad discurso vacío del poder, herramienta escatológica que sucede  mientras el pueblo llora, cruel escenario donde los políticos frotan sus manos organizando  negocios, negociados y robos.

Por Jorge Basilago*

Siglos atrás, cuando Platón diseñó su república ideal, también puso en claro sus perspectivas para quienes ejercían el oficio artístico. En concreto, el filósofo contemplaba dos posibilidades para mantenerlos en línea con las expectativas de gobierno: la expulsión o el disciplinamiento. “Será preciso que fijemos nuestras miradas sobre todos los demás artistas, para impedir que copien en pintura, en arquitectura o en cualquier otro género, la maldad, la intemperancia, la vileza o la fealdad”, sostiene el pensador en diálogo con Glaucón.

Por Julio Oleas-Montalvo

No existe nada nuevo bajo el sol, dice el dicho… excepto el covid-19. Luego de los dantescos efectos de la primera ola, es evidente que el agudo retroceso del bienestar humano, en unos países más que en otros, es consecuencia de algo más que la pandemia. Países con liderazgo, instituciones y recursos (científicos, tecnológicos y económicos) la han enfrentado mejor que los desorganizados, improvisados y sin instituciones.

Por Régine Chiffe, artista y escritora francesa

El confinamiento o la sociedad de claustro; la corrupción que se ha evidenciado en plena pandemia; y, la nueva esclavitud son temas analizados por  Atawallpa Oviedo Freire, investigador del pensamiento y episteme indígenas, filósofo, periodista y caricaturista.

Por Alberto Acosta y John Cajas-Guijarro*

La crisis sanitaria provocada por el coronavirus terminó por agudizar y complicar mucho más la recesión económica global que estaba en marcha desde tiempo atrás. Se habla incluso que sería una crisis mayor a la Gran Recesión (crisis financiera internacional de 2007-2009) y comparable a la Gran Depresión de 1929-1939[2]. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ya le otorgó un nombre: el Gran Confinamiento. Según previsiones del mismo Fondo de abril de 2020 [3], para dicho año la economía mundial caería 3%, una contracción mayor que aquella registrada en 2009 de 0,1% según el FMI o de 1,7% según el Banco Mundial (BM). Semejante crisis económica, que exacerba la crisis civilizatoria provocada por el capitalismo mundial, necesita enfrentarse desde múltiples aristas. Entre ellas se encuentra la arista institucional de la economía global.

Por Ileana Almeida

La pandemia del coronavirus se extiende entre toda la población y, como siempre, los indígenas son los más afectados porque soportan las peores condiciones de vida y salubridad. Las bases y los dirigentes de sus organizaciones han reiterado reclamos y peticiones pero el gobierno no comprende la gravedad de la situación y no responde en la medida de la magnitud que adquiere esta tragedia entre los descendientes de los pueblos originarios.

Por Mario Unda

Uno de los signos de estos tiempos es la guerra contra el trabajo. Y, la epidemia, con su secuela de temor, ansiedad y desesperación, les vino “como anillo al dedo” (la frase es de un alto funcionario gubernamental) para lanzar sobre las clases laboriosas los golpes salvajes y despiadados que la resistencia popular contuvo desde 1981.

Por Juan Cuvi

Habrá que ver qué resultados tiene el asilamiento voluntario aplicado por las comunidades indígenas rurales para protegerse de la pandemia de covid-19. De por medio también están la recuperación y el uso de prácticas médicas milenarias, que han subsistido por siglos a pesar de la colonización.

Trabajo colaborativo entre La Línea de Fuego, Acapana, Radio Periférik y mutantia.ch

Cuando llegaron los conquistadores españoles al continente americano, murieron millones de indígenas, sobre todo, por enfermedades como la viruela, el sarampión y la influenza que se esparcieron rápidamente ante la falta de atención adecuada y las condiciones socioeconómicas de los pobladores. Hoy en día vivimos la epidemia de la covid-19 y, pese a que estamos en el siglo XXI, los paralelos con el pasado son preocupantes.

Por Tomás Rodríguez León

El Ecuador es un barco que se hunde, pero a la inversa de la tradición las ratas no saltan, se aseguran adentro en el último comedor del navío. La pésima gestión epidemiológica y la falta de ética, caracterizan nuestra realidad pandémica, epidémica y endémica. Lideramos casos de muertos e infectados por habitantes y sin embargo el centro de la crisis pasa de la rapacidad política a la podredumbre moral.

Por Jaime Chuchuca Serrano 

El primer gran circuito mercantil mundial fue el impuesto por el Imperio Árabe entre los siglo VIII y XIII. China y el Indostán adquieren su centralidad mundial entre los siglos XV y XIX, es decir cinco siglos. La gran China inventó el reloj (siglo VII a.c.), el papel (siglo I), la brújula (siglo IX), la pólvora (siglo IX), la imprenta (1041-1048). Dibujó y conoció América siglos antes que Colón. Los chinos equiparon las primeras fábricas para la Revolución Industrial de Inglaterra.

Por Marlene Toro 

Ecuador es un país sin ley y esto es textual. La sociedad se va acostumbrando, poco a poco, al espanto de ver cadáveres abandonados en las calles -como ocurrió en marzo y abril en Guayaquil- o al dolor de miles de ecuatorianos y ecuatorianas que presencian con una mezcla de impotencia, rabia y dolor, cómo primero los encierran en su casa y les imponen silencio, mientras les despojan de su trabajo, de su alimento, de su educación y de su salud. ¿Qué le queda a la gente?